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Los residuos eléctricos crecen más rápidamente que cualquier otro flujo de residuos en el mundo. Según informes de la ONU en todo el mundo generamos más de 60 millones de toneladas de residuos electrónicos al añoy sólo una pequeña proporción llega a reciclarse adecuadamente.
Si tienes un viejo teléfono «por si acaso» en el cajón, eres parte del sistema, pero también podrías ser parte de la solución. Averigüemos qué son realmente los residuos eléctricos, por qué son una amenaza real y cómo reducirlos sin renunciar a la tecnología.
Los residuos electrónicos son residuos de aparatos eléctricos y electrónicos: teléfonos inteligentes, ordenadores portátiles, tabletas, auriculares, cargadores o electrodomésticos. Cualquier aparato con enchufe o batería se convierte en residuo electrónico al final de su vida útil.
El problema no es sólo el número de ellos, sino el ritmo al que los sustituimos. Cambiamos de smartphone cada 2-3 años de media, aunque técnicamente podrían durar mucho más.
Conviene recordar que el problema de los residuos eléctricos no sólo afecta a los smartphones. También incluye ordenadores portátiles, tabletas, consolas de juegos, auriculares, electrodomésticos o relojes inteligentes. Sin embargo, son los smartphones los que se han convertido en el símbolo más visible de este fenómeno, ya que los sustituimos con más frecuencia y son los que más se producen.
Dentro de los dispositivos están:
metales pesados (por ejemplo, plomo, mercurio),
sustancias químicas,
plásticos difíciles de descomponer,
materias primas valiosas como el oro o el cobalto.
Si el material acaba en vertederos ilegales o se procesa de forma inadecuada, los compuestos tóxicos se filtran al suelo y a las aguas subterráneas. A su vez, la extracción de nuevas materias primas supone un enorme consumo de energía y emisiones de CO₂.
Es un círculo vicioso: producimos más, sustituimos más rápido, generamos más residuos.
¿El resultado? Los aparatos utilizables acaban en los cajones o en la papelera en lugar de circular.
Antes de sustituir tu smartphone, compruébalo:
si basta con cambiar la batería,
si una actualización del sistema solucionará el problema,
si será más barato repararlo que comprar un modelo nuevo.
A menudo, una pequeña inversión alarga la vida del teléfono entre 1 y 2 años más.
Esta es una de las soluciones más eficaces si te preguntas cómo reducir tus residuos eléctricos.
Un smartphone reacondicionado es un dispositivo:
probado a fondo,
comprobado decenas de parámetros técnicos,
cubierto,
más baratos que los nuevos hasta en varias decenas de puntos porcentuales.
¿Qué significa esto en la práctica?
Al elegir un teléfono reacondicionado, no corres el riesgo de «defectos ocultos», ya que el equipo pasa por un control de calidad profesional y tiene una garantía p-, una gran diferencia con respecto a comprarlo a un particular.
En Polonia existe un sistema de recogida de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Puedes hacerlo:
devuelve el teléfono viejo a la tienda cuando compres uno nuevo,
utiliza los puntos de recogida selectiva de residuos de la ciudad,
entregar un aparato en funcionamiento para su reventa o reacondicionamiento.
Incluso un smartphone donado significa la recuperación de valiosas materias primas y menos residuos tóxicos en el medio ambiente.
Modelo lineal: comprar-> utilizar -> descartar.
Modelo circular: comprar -> utilizar -> renovar -> seguir utilizando.
En una economía de circuito cerrado, los aparatos no acaban su vida en un vertedero. Acaban siendo reutilizados. Los smartphones reacondicionados son un ejemplo real de este planteamiento: la tecnología permanece en circulación en lugar de generar más residuos eléctricos.
Sí, las decisiones de compra importan.
Si eliges un teléfono reacondicionado en lugar de uno nuevo:
reduces la demanda de producción,
reduces las emisiones asociadas a la extracción de materias primas,
apoyas un modelo de consumo más responsable.
No es renunciar a la tecnología. Es utilizarla más sabiamente.
| Aparato nuevo | Aparato renovado |
|---|---|
| Precio más alto | Precio más bajo |
| Producción = nuevas emisiones de CO₂. | No es necesario producir desde cero |
| Ciclo de vida del producto más corto | Ciclo de vida más largo |
| Más residuos eléctricos | Menos residuos eléctricos |
Para mucha gente, la barrera es el miedo a la calidad. Es natural: nadie quiere comprar un equipo con un defecto oculto. Por eso es importante elegir un distribuidor de confianza que ofrezca pruebas técnicas detalladas, una clasificación clara del estado del equipo y una garantía.
Al comprar productos electrónicos reacondicionados, ahorras dinero, reduces tu impacto medioambiental y sigues beneficiándote de equipos totalmente funcionales, sin concesiones.
Los electrodesechos son residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, como teléfonos inteligentes, ordenadores portátiles o cargadores. Contienen tanto materias primas valiosas como sustancias peligrosas para el medio ambiente.
Si se procesan incorrectamente, pueden liberar sustancias tóxicas en el suelo y el agua. Además, la producción de nuevos equipos aumenta las emisiones de CO₂ y el consumo de recursos naturales.
Puedes alargar la vida de tus dispositivos, reciclarlos o elegir smartphones reacondicionados en lugar de nuevos. Estas son las formas más sencillas de reducir los residuos de forma real.
Sí, si procede de un distribuidor acreditado y está cubierto por una garantía. Los equipos reacondicionados profesionalmente se someten a pruebas técnicas exhaustivas para que sean totalmente funcionales.
SOBRE EL AUTOR:
Me apasiona la electrónica reacondicionada: demostrar que se puede tener un gran equipo sin pagar de más y sin añadir más cacharros eléctricos. En el blog comparto mis conocimientos y experiencia para inspirar elecciones tecnológicas más inteligentes e informadas.
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Me apasiona la electrónica reacondicionada: demostrar que se puede tener un gran equipo sin pagar de más y sin añadir más cacharros eléctricos. En el blog comparto mis conocimientos y experiencia para inspirar elecciones tecnológicas más inteligentes e informadas.