Potencia extraordinaria en un diseño compacto
La Xbox One X fue creada para quienes esperan más de una consola. En su interior se encuentra un procesador AMD Jaguar Evolved de 8 núcleos a 2,3 GHz junto a una GPU AMD GCN capaz de alcanzar 6 teraflops de rendimiento. A esto se suman 12 GB de memoria GDDR5 que garantizan tiempos de respuesta rápidos, gráficos estables y una jugabilidad fluida en resolución 4K. Tanto si prefieres competir en shooters dinámicos como perderte en aventuras cinematográficas, la consola está lista para darte siempre la mejor experiencia.
500 GB para tu biblioteca de juegos y mucho más
Con su disco duro de 500 GB, podrás instalar una amplia colección de juegos, expansiones, aplicaciones y contenidos multimedia sin preocuparte por el espacio. Además, la compatibilidad con HDR aporta mayor profundidad a los colores, negros más intensos y un brillo más realista. Cada partida y cada película se convierten en una experiencia visual inmersiva que transforma tu televisor en una ventana al espectáculo.
Silenciosa, estable y pensada para durar
Aunque es la consola más potente de la familia Xbox One, la Xbox One X mantiene un tamaño compacto y un elegante acabado en negro mate. Su avanzado sistema de refrigeración asegura un funcionamiento silencioso y estable incluso durante largas sesiones de juego. Así disfrutas de toda su potencia sin distracciones y con la confianza de tener un dispositivo preparado para acompañarte durante años.