Rendimiento que marca la diferencia
La Xbox Series S incorpora un procesador AMD Zen 2 de 8 núcleos y una GPU RDNA 2 que ofrece hasta 120 fotogramas por segundo y resolución 1440p con posibilidad de reescalado a 4K. Su disco SSD NVMe de 1 TB reduce los tiempos de carga al mínimo, mientras que los 10 GB de memoria GDDR6 garantizan una respuesta ágil y fluida. Ya sea en competiciones online o en aventuras de un solo jugador, todo se siente más rápido, estable y envolvente.
Todo digital, sin límites ni complicaciones
Olvídate de los discos físicos: la Xbox Series S es una consola 100 % digital. Tus juegos, películas y aplicaciones están siempre disponibles en el Xbox Store o a través de Game Pass. Gracias a la función Quick Resume, puedes cambiar de juego en segundos, mientras que el HDR y el audio 3D crean una experiencia visual y sonora más inmersiva. Es mucho más que una consola: es tu centro multimedia personal.